Fantasma

Siempre le tuve miedo a los fantasmas, me asustaban, de chico me cubría de pies a cabeza para ocultarme, ahora… ¿cómo me oculto de ti? Eres de los que fantasmas nunca pensé existirían, no asustas el cuerpo, estrujas el corazón y el alma. Hola fantasma, a ti te escribo, con dolor en el pecho, ¿cómo has sido capaz? Estás y no estás, apareces y desapareces a tu antojo, siempre sólo con el mismo deseo de asustarme, de hacerme más próximo a ti y luego alejarte; siempre lo haces a tu manera. ¡Vaya idiota que soy! Siempre me lo he dicho,...

Caminemos

¿Te puedo decir algo? Te he estado pensando más de lo debido, cierro mis ojos y ahí estás, me has hecho reír más de lo que jamás lo hice,  haz estado haciéndome creer en un mundo diferente; aún así tengo miedo, miedo de pensar que puedas convertirte en un recuerdo. Y es que ya no quiero abrir el corazón, ya no quiero más grietas, ¿prometes no hacerme daño? No puedes prometer un futuro, estamos caminando a ciegas, con la intuición. Sí, tengo miedo, tengo miedo a estar sin ti, a estar contigo, a sufrir, tu abandono, tu compañía, tengo miedo...
“Nunca oí el silencio tan alto, nunca sentí tanto frío en verano, nunca sentí tanta soledad en compañía. Y es que hoy nada es lo que fuimos, hoy somos la sombra del recuerdo, viviendo en ellos, sin futuro alguno. No sabía que el amor podía herir, camino ciego; las voces del ayer retumban en mi mente recordándome que siempre… que siempre estarás en mí.” Por: Edson Andrés Londoño