Caminante

Siempre suelo caminar, trato de caminar para olvidar mis agobiantes penas, camino para sumergirme en un mar de  letras y ritmos que ahogan mi desespero, camino porque caminando olvido lo miserable que es el no ser amado,  camino porque caminando me sumerjo en los paisajes que frente a mis ojos el mundo brinda… aún sin ti. Camino porque busco mi lugar, camino porque busco tu imagen, busco tu olor, tu recuerdo, camino y camino y no te  encuentro, ¿dónde estás? No te escondas por favor, camino y camino y el camino se hace aún más largo, camino y camino y mis pies ya sangran...

Fantasma

Siempre le tuve miedo a los fantasmas, me asustaban, de chico me cubría de pies a cabeza para ocultarme, ahora… ¿cómo me oculto de ti? Eres de los que fantasmas nunca pensé existirían, no asustas el cuerpo, estrujas el corazón y el alma. Hola fantasma, a ti te escribo, con dolor en el pecho, ¿cómo has sido capaz? Estás y no estás, apareces y desapareces a tu antojo, siempre sólo con el mismo deseo de asustarme, de hacerme más próximo a ti y luego alejarte; siempre lo haces a tu manera. ¡Vaya idiota que soy! Siempre me lo he dicho,...

Caminemos

¿Te puedo decir algo? Te he estado pensando más de lo debido, cierro mis ojos y ahí estás, me has hecho reír más de lo que jamás lo hice,  haz estado haciéndome creer en un mundo diferente; aún así tengo miedo, miedo de pensar que puedas convertirte en un recuerdo. Y es que ya no quiero abrir el corazón, ya no quiero más grietas, ¿prometes no hacerme daño? No puedes prometer un futuro, estamos caminando a ciegas, con la intuición. Sí, tengo miedo, tengo miedo a estar sin ti, a estar contigo, a sufrir, tu abandono, tu compañía, tengo miedo...