Mirada al abismo: 360°

¿Qué tan masoquistas podemos llegar a ser? ¿Qué tanto estamos dispuestos a sacrificar por ese alguien? Cuando el corazón no puede más, es la razón quien te abraza. Los días pasan, he tratado de convencerme que todo cambiará, me miento y nublo mi visión para seguir su ritmo; algunas veces le he enfrentado, le he gritado por la verdad, dice necesitarme, quererme y que nada podría ser sin mí, pero ¿y por qué no lo siento? Cada vez me quedo sin menos lágrimas, con más sentimiento y un nudo que ahoga mi garganta. Aquella mañana despertamos juntos, sentí más frío...