Una nueva historia

Cuando la puerta cerró supe que era el final, todo los días vividos, el posible futuro que me había imaginado contigo, todo, absolutamente todo se había destruido, que fatídico suceso estaba viviendo, con una sonrisa temerosa te despedía, un sabor amargo viajaba por mí garganta, las palabras nunca me fueron más difíciles de pronunciar. Podría decir que no hay nada más cruel que vivir en la realidad, es horrible, te obliga a decidir, a decir adios, a aceptar el dolor, el abandono, te obliga a herir; he de decir que jamás quise conocerla pero siempre hemos de hacerlo, un poco de su...